Soltar el pasado para vivir el nuevo presente

2013-12-22 17.29.46Tengo la suerte de compartir mi vida con una niña de 15 meses (se llama Maia). Las personas, que tenemos la oportunidad de estar acompañando procesos de vida a pequeñ@s, nos podemos pasar el día observando LA SABIDURÍA en toda su plenitud. Sucede de manera tan natural que, personalmente, me maravilla.

Oímos hablar de la importancia de estar presentes, de vivir el presente, leemos libros que nos ayudan a desarrollar la capacidad de estar aquí y ahora. Gastamos un montón de energía en recuperar lo que nos pertenece por naturaleza, el presente.

Por otro lado nos aferramos al pasado, acumulamos ropa, libros, música y un montón de cachivaches desde hace años. Relaciones que no nos sirven ahora, ocupan nuestro espacio físico, mental y emocional. Y cuando nos queremos deshacer de algo, en general, a cada una nos lleva nuestro “trabajo”.

Viendo a Maia, observo que estos patrones son aprendidos, no hemos nacido con ellos. Hemos acumulado creencias que nos llevan a tomar sin después soltar. Quizá “por si más adelante lo necesito”, “por si las vacas flacas”, “porque hace 15, 20 o 25 años que lo tengo y me da pena tirarlo”, “porque es una costumbre en mi familia”, “porque a mi edad ya no puedo cambiar”… Es algo aprendido, son creencias que dificultan nuestra capacidad de abandonar lo viejo, lo que ya no queremos, y abrirnos a lo nuevo.

Cuando observamos a alguien en su verdadera esencia para nada tiene esta actitud. Veo a Maia con algo en la mano caminando hacia lo siguiente que quiere descubrir, su presente cambia en décimas de segundo y lo que tenía en la mano ya forma parte de su pasado. ¿Crees que va hacia su nuevo presente llevando lo anterior? ¿Crees que afronta su nueva situación llevando un objeto que ya no pertenece a su nueva realidad? ¿Crees que no puede coger lo siguiente porque ya tiene las manos llenas con lo que llevaba?

¡Que va!

Ella lo suelta, ¡y eso es lo mejor! ¡Increíble!, ni tan siquiera se esfuerza en tirarlo, sólo lo suelta, abre su manita y lo que lleva cae.Y ni repara en eso, ni se lo piensa, va hacia lo siguiente soltando el pasado con una facilidad que me deja fascinada, mirando hacia delante, a lo siguiente. Y, ese acto de soltar, le permite llegar a su nueva meta con las manos y la mente vacías para llenarlas con lo nuevo que quiere, y así, está otra vez, en el total presente que es su naturaleza y su esencia. Y la de tod@s nosotr@s…